Más allá de manoseados titulares, como «Viaje interior», lo que realizamos mi amigo Fernando y yo, es algo que no sabemos definir muy bien, pero de repente surgió como una necesidad imperiosa y se dieron las circunstancias propicias para ello, así que nos lanzamos a la aventura.
Nunca había hecho una ruta en bici de varios días. Tenía los medios más o menos preparados, buena bici y un entrenamiento decente para soportar el camino, pero íbamos a hacer unos 500 kilómetros en total y eso no es ninguna tontería. Así, de repente, me convertí en peregrino. Quién lo diría…
Después de leer algunas ideas sobre el camino y asistir a la charla que dan los Amigos del Camino de Santiago en el Centro Gallego de Madrid, nos hicimos una idea aproximada de cómo debe ser la aventura. Íbamos a cumplir a rajatabla estos cinco mandamientos (como son cinco, será un «pentálogo»):
  1. Llevar poco equipaje. Más vale llevar un hueco donde meter algo o comprar lo que se necesite que arrepentirse toda la ruta por tener que arrastrar cosas innecesarias.
  2. Tranquilidad, las cosas tienen importancia relativa. Si no nos gusta el sitio donde pensábamos parar, seguimos hasta el siguiente. Comer donde nos dé habre. Dormir donde nos dé sueño. El teléfono, apagado el máximo tiempo posible.
  3. Buen humor. Vamos a tomarnos las cosas como vengan. Enfadarse por algo sólo contribuye a crear más tensión, no a resolver los problemas.
  4. Respeto. Cada persona ha de tener su espacio, todas las opiniones son válidas y en cada una de las decisiones hay que considerar al otro.
  5. Los sentidos, bien abiertos. No hay que dejar escapar ni una luz, ni un sonido, ni un olor. Percibir todo lo que nos rodea y disfrutar del momento. Compartir las sensaciones con los otros peregrinos. Sólo así alcanzaremos a entender el sentido de este viaje.

Las fechas seleccionadas fueron entre el 15 y el 21 de Octubre. Después de un largo e inacabable verano, parecía que era la semana de transición entre el calor y las lluvias. Realmente íbamos con la mente abierta, no sabíamos muy bien qué es lo que nos motivaba, ni tampoco después del viaje sabemos explicarlo.

Con pequeños cambios sobre la planificación inicial, pudimos cumplir nuestro plan de una manera bastante razonable. Al final, 5700 metros de desnivel acumulado en unos 520 kilómetros en total. Siete etapas de un otoño suave, en las que disfrutamos como niños de la libertad que da el cicloturismo auténtico, pernoctando en los albergues del camino, conversando con otros caminantes y ciclistas, compartiendo ruta con todo tipo de personas y aprendiendo mucho de cada uno.

Y como no es lo mismo contarlo que vivirlo, en lugar de escribir una larga crónica, hemos querido reflejar nuestra experiencia en este [largo] vídeo…


Este es el desglose previo de la ruta, aunque sólo es un esquema que nos sentiremos libres de modificar en cualquier momento:

ETAPA 1: SALAMANCA – ZAMORA (67 kms) – Día 15/10 (Sábado)

 

ETAPA 2: ZAMORA – ALIJA (89 kms) – Día 16/10 (Domingo)

 

ETAPA 3: ALIJA – RABANAL DEL CAMINO (69,4 kms) – Día 17/10 (Lunes)

 

ETAPA 4: RABANAL DEL CAMINO – VILLAFRANCA DEL BIERZO – 57 kms – Día 18/10 (Martes)

 

ETAPA 5: VILLAFRANCA DEL BIERZO – SARRIA – 78,9 kms – Día 19/10 (Miércoles)

 

ETAPA 6: SARRIA – ARZUA – 77,3 kms – Día 20/10 (Jueves)

 

ETAPA 7: ARZUA – SANTIAGO – 39 kms – Día 21/10 (Viernes)

 

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