Vídeo resumen de la jornada

Dessafio de la Sierra Sur de Jaén Unplugged - versión gravel

El Dessafio de la Sierra Sur de Jaén fue una fantástica prueba ciclista BTT (hoy sería gravel) que se celebró en la comarca entre los años 2008 y 2019. Fue una de las pruebas más duras del momento, acumulando 3000 m de desnivel en 100 km de recorrido, con la subida a los puertos de Navalayegua y Sierra del Trigo, ya míticos para los ciclistas de la comarca. También se dieron a conocer puertos como el de Chircales en Valdepeñas de Jaén o el Alto de la Camorra, una empinada cuesta a la salida de Castillo de Locubín, muy temida por los participantes de la prueba.

El recorrido discurría por los municipios de Castillo de Locubín, Valdepeñas de Jaén, Frailes y Alcalá la Real, pasando por lugares pintorescos de gran valor natural y cultural, como el Nacimiento del Río San Juan, la Ermita del Cristo de Chircales, el Quejigo Centenario del Amo (o del Carbón), el entorno de la Hoya de Frailes en la Ruta de los Milagros, la Sierra del Trigo, la Fortaleza de la Mota y otros.

Mi paraíso interior

Hoy he querido hacer el recorrido disfrutándolo metro a metro, con tranquilidad y filmando un vídeo para colgar en mi canal, compartir mis vivencias y que quede como recuerdo. Ha sido una experiencia muy personal y me ha llenado de energía.

El Dessafio era mi sueño.

Se cumplió.

Un amigo de la Peña Ciclista Alcalaína me dijo en 2007 «Solo se cumplen los sueños de quien los tiene».

Ese amigo es Isidro Nieto, un hombre de campo, pero para mí un maestro en filosofía. Es un veterano ciclista, uno de los pioneros de la comarca y miembro ilustre de la Peña Ciclista Alcalaína. Por desgracia se ha tenido que retirar debido a un grave problema de salud que le impide pedalear y vive un poco triste en una aldea de Alcalá. No quiere tener redes sociales.

Cada año dedico una de mis rutas a pasar por su aldea a visitarlo, él me recibe en su patio, me invita a una Coca Cola y disfruta cuando le enseño fotos de mis aventuras randonneurs, los proyectos que tengo cada año… A veces llora de emoción.

En todos mis retos me acuerdo de Isidro y si en algún momento lo paso mal, pienso que él sufre mucho más que yo por no poder pedalear. Y es una manera como otra cualquiera de sentir que me da fuerzas.

Él me inspiró cuando diseñamos el Dessafio, me animó a seguir con el proyecto, me acompañó en el primer recorrido exploratorio… y unos años más tarde llegó su enfermedad…

Soñé con hacer un «101 de Ronda» en mi pueblo. ¡Y gracias al empuje de todos lo conseguimos!

El lector comprenderá que, para mi, el Dessafio no fue ni es solo una carrera ciclista. Es mucho más. Es un motivo para soñar que, si se comparte una ilusión y se trabaja para ello, un grupo de personas comprometidas puede conseguir cualquier objetivo. Y todo lo que hay alrededor del Dessafio… sus paisajes, sus ríos, sus pueblos, su cielo… todo tiene un gran significado para mí.

Aquel recorrido que hizo germinar la semilla del Dessafio se hizo en 2007, al día siguiente de una celebración familiar por el cumpleaños centenario de mi abuela Ana, que llegó a esa edad con una salud bastante aceptable. Nos reunimos todos los hijos, nietos y biznietos en el paseo de Castillo de Locubín para celebrarlo. Fue un evento súper emotivo. Parece que mi abuela quedó satisfecha con la vida y falleció un par de meses después. Tengo su recuerdo firmemente unido al nacimiento del Dessafio.

Mi tío Pepe (su hijo) era un hombre de campo que tenía un tractor y nunca había subido a las montañas. Le propuse que viniera de voluntario con su coche todo terreno y su remolque para recoger a los que abandonaban. Mi tío subió a las montañas sin olivares por primera vez en su vida y se quedó obnubilado con todo lo que vio en la primera edición del Dessafio. Me emocionaba cuando me contaba cómo lo había vivido. Cuando cumplió 60 años sufrió una enfermedad neurológica extraña (no sabemos si puede estar relacionada con los productos químicos que había usado toda la vida para curar los olivos con su tractor), quedó paralítico y murió en menos de un año. El Dessafio le entregó una placa a mi tía en reconocimiento a los que, como él, habían sido voluntarios anónimos y ayudaron a hacer grande la comarca.

Se pueden leer muchas más historias en:

www.dessafio.org

«Solo se cumplen los sueños de quien los tiene.» (Isidro Nieto)

Ruta en Strava